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¿Porqué tomamos antiinflamatorios contra el dolor?

Pills blues



En la sociedad en que vivimos hemos perdido la perspectiva de muchos procesos naturales del cuerpo, estamos cegados en el combate frente al dolor, y no vemos más allá. El dolor es una respuesta fisiológica natural del cuerpo, para avisarnos de que algo no marcha bien.

Prácticamente todos los pacientes que vienen a mi consulta, lo primero que dicen para describirme lo que les ocurre, es la palabra DOLOR. No nos importa cómo, ni porque nos duele, pero no queremos padecer dolor, y sobre todo no queremos esperar a que desaparezca. Yo les intento explicar a mis “im-pacientes” que el dolor es como el pilotito de la gasolina del coche. Simplemente es una luz que nos avisa, a distancia, de que algo no está funcionando como debería, en este caso que no nos queda a penas gasolina.
Y les pregunto, para hacerles entender el problema, como solucionan ellos la lucecita encendida: Todos me responden: “llenando el depósito”,  ninguno corta el cable de la bombilla, porque eso no evitaría que nos quedásemos sin gasolina.


Trasladando el símil al paciente dolorido, el proceso inflamatorio es el método natural para combatir agresiones que tiene el cuerpo, está definida por 4 síntomas clásicos (calor, rubor, tumor y dolor), y si las cortamos lo único que conseguiremos es que ocurra un mal mayor.

Cómo actúa la inflamación:


El primer paso tras la lesión es la liberación de lo que llamamos “agentes inflamatorios”,  principalmente histamina, quinina y prostaglandinas, estas sustancias generan una respuesta inmediata aumentando la cantidad de sangrue que llega a la zona(calor y rubor), aumentan la permeabilidad de las células(tumor / edema), e irritan la terminación nerviosa(dolor).

Posteriormente aparecen los macrófagos, que son los encargados de limpiar el tejido dañado mediante un proceso denominado Fagocitosis. Y se procede a la reparación del tejido dañado, primero creando una barrera de tejido conectivo que será la posterior cicatriz, con células idénticas a las que había en su lugar y haciendo desaparecer la sensación de dolor.


Pero este paso de reparación no se puede completar si el estímulo que inició el proceso inflamatorio continúa, entonces entramos en lo que llamamos “el dolor crónico”, que vuelve a disparar  la alarma en el cuerpo comenzando el proceso inflamatorio. Y no cesa hasta que se corrige el estímulo. Utilizando el simil de la gasolina sería como ir a la gasolinera y pasar de largo, hasta que no pares a repostar no llenarás el depósito.

El proceso inflamatorio dura entre 4 y 7 días. A los 4 días ya han salido los macrófagos y ha comenzado la regeneración, pero si durante ese tiempo se repite la situación causante, volverá a iniciarse todo el proceso, dejando cada vez una cicatriz nueva encima de la anterior y provocando la cronificación del proceso.

En la mayoría de ocasiones, los fisioterapeutas utilizamos el conocimiento del cuerpo para favorecer su autocuración, y provocamos una inflamación en los tejidos cercanos a una antigua lesión, eliminando las cicatrices anteriores para que la respuesta provocada regenere el tejido.

Entonces, ¿debemos aguantarnos el dolor? 


La aplicación de hielo inmediatamente después de la lesión provoca, que la irritación del nervio que dispara el dolor sea menor, dando vía libre al resto del proceso inflamatorio sin que sintamos la necesidad de combatir la situación.  


Si no hemos aplicado el frío a tiempo, o si no nos dimos cuenta del mecanismo de lesión, y el dolor NO resulta insoportable, lo primero que debemos intentar es descubrir el causante y corregirlo, muchas veces nos damos cuenta que en determinadas posturas nos duele algo, con corregir ese hábito sería suficiente.

En caso de que el dolor no desapareciese con la corrección de hábitos, debemos consultar a un profesional, pero como primera medida contra el dolor, simplemente podemos sustituir el clásico antiinflamatorio, que usamos para todo, por un analgésico. Asumiendo el riesgo de volver a repetir inconscientemente lo que ocasionó ese dolor.


Imagen de ollografik

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